Recetas para el producto
Envíos gratuitos a Madrid desde 80 € Consulte condiciones
Disfruta del auténtico percebe gallego .
Recomendamos servir y disfrutar calientes.
139,99€ kg
Recetas para el producto
Los envíos se realizan para toda España, excluyendo Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla.
Para la Comunidad de Madrid, en tramo 1 y tramo 2 el plazo de entrega es de 24/48 horas, de martes a viernes en horario de mañana o tarde y sábados en horario de mañana, gestionado por nuestro equipo.
Comunidad de Madrid en tramo 3, tiene plazo de entrega de 48 horas, de martes a viernes y es gestionado por la empresa MRW
Para el resto del territorio el plazo de entrega es de 48 horas de martes a viernes y con una antelación de al menos 72 horas, también gestionado por MRW.
Dentro de la Comunidad de Madrid, en tramos 1 y 2, será nuestro propio equipo el que se ocupe de llevarle su pedido, mientras que en el tramo 3 de la Comunidad de Madrid, y resto del territorio será una agencia externa (MRW) la que se ocupe del envío. Todos los pedidos se envían perfectamente empaquetados y embalados desde nuestra pescadería, además de ser entregados en vehículos frigoríficos, para poder asegurar que llega en perfectas condiciones.
Comunidad de Madrid:
TRAMO 1:
TRAMO 2:
TRAMO 3 (MRW):
Fuera de la Comunidad de Madrid (excepto en Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla):
Para cocer los percebes, ponemos agua con sal (imitando la salinidad del mar) y unas hojas de laurel a cocer, cuando rompe a hervir echamos los percebes, se parará la cocción, cuando vuelve a llegar a ebullición contamos un minuto ( o cómo popularmente se dice «un padrenuestro») y están listos.
Recomendamos servir y disfrutar calientes, se pueden envolver en un paño para que conserven la temperatura.
El percebe no es un molusco sino un crustáceo que ha evoluciona hasta perder su movilidad, tanto su biología como su comportamiento en el medio lo hacen un crustáceo diferente al resto.
El percebe tiene dos partes claramente diferenciadas, parte superior o cabeza y la parte inferior o pedúnculo, carnosa y protegida por una fuerte piel de color negro. Solo es comestible el cilindro anaranjado que se encuentra en su interior. La parte superior se llama también uña, por el aspecto que le dan las placas calcáreas, de color blanco grisáceo, que se encuentran unidas por una membrana verde parduzca. Su disposición en forma de triángulo le sirve de protección ante posibles depredadores y de desecación en los momentos de bajamar.
Habita fijado férreamente en las zonas rocosas expuestas a gran oleaje, en la zona que queda cubierta durante las pleamares y también en las zonas que se encuentran permanentemente cubiertas. Se agrupan en colonias o piña.
El percebe se captura a pie o desde una embarcación, de manera artesanal. La extracción se realiza por medio de rasquetas con las que se golpean las piñas para poder despegarlas fácilmente de las rocas. El trabajo tiene un alta nivel de peligrosidad, puesto que estos crustáceos se encuentran en las costas muy accidentadas, donde las olas rompen con gran fuerza, y en lugares de muy difícil accesibilidad. De ahí su elevado precio.
El percebe gallego o de roca se distingue por la textura prieta de sus carnes, son más cortos, gruesos y con una tonalidad más oscura. Su sabor es más preciado por tener más sustancia (limpio, jugoso y suave con “esencia de Mar”) debido al sustrato donde se fija, rocoso granítico y en aguas muy frías ricas en plancton. Suelen alcanzar una talla de 5 cm de longitud.