Recetas para el producto
Envíos gratuitos a Madrid desde 80 € Consulte condiciones
Piezas de 500 a 1.000 gramos aprox.
Bogavante Gallego vivo, piezas seleccionadas de nuestros viveros.
59,99€ kg
Recetas para el producto
Los envíos se realizan para toda España, excluyendo Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla.
Para la Comunidad de Madrid, en tramo 1 y tramo 2 el plazo de entrega es de 24/48 horas, de martes a viernes en horario de mañana o tarde y sábados en horario de mañana, gestionado por nuestro equipo.
Comunidad de Madrid en tramo 3, tiene plazo de entrega de 48 horas, de martes a viernes y es gestionado por la empresa MRW
Para el resto del territorio el plazo de entrega es de 48 horas de martes a viernes y con una antelación de al menos 72 horas, también gestionado por MRW.
Dentro de la Comunidad de Madrid, en tramos 1 y 2, será nuestro propio equipo el que se ocupe de llevarle su pedido, mientras que en el tramo 3 de la Comunidad de Madrid, y resto del territorio será una agencia externa (MRW) la que se ocupe del envío. Todos los pedidos se envían perfectamente empaquetados y embalados desde nuestra pescadería, además de ser entregados en vehículos frigoríficos, para poder asegurar que llega en perfectas condiciones.
Comunidad de Madrid:
TRAMO 1:
TRAMO 2:
TRAMO 3 (MRW):
Fuera de la Comunidad de Madrid (excepto en Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla):
Para cocer el bogavante, ponemos agua bien salada a cocer (imitando el agua del mar), cuando alcance ebullición introducimos el bogavante, naturalmente se parará la cocción, cuando el agua vuelve a hervir contamos de 12 a 15 minutos dependiendo del tamaño de la pieza, después retiramos y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Se puede añadir laurel y un limón en dos mitades al agua, si en casa os gusta el sabor.
Si vamos a usar el bogavante para hacer un arroz o una caldereta, lo ideal es trocearlo en vivo, aprovechando todos los jugos que suelta en el sofrito, para evitar cortes y accidentes, recomendamos abrir con una tijera con cuidado, con la pieza bocarriba, desde la cola hacia la «barriga» y hasta la cabeza. Así resultará luego mucho más fácil meter el cuchillo para acabar de cortarlo. Si queremos trocear las pinzas , usaremos la tijera, cortando donde marcan las propias articulaciones del crustáceo.
Existe un pequeño truco si nos da reparo tener que trocear el bogavante tan vivo, que consiste en meterlo en el congelador unos 25 o 30 minutos antes, de este modo queda aturdido y el proceso resulta más sencillo.
El bogavante gallego es un crustáceo marino que se caracteriza por tener dos grandes pinzas desiguales, una es más gruesa y la otra está más desarrollada y un cuerpo alargado. La pinza derecha tiene unos dientes romos que llegan incluso a triturar los caparazones de su presas; la pinza izquierda corta y desagarra los alimentos con unos dientes finos y afilados. De ahí que se comercialicen siempre con las pinzas atadas.
El cuerpo está dividido en dos partes diferenciadas: la cabeza y la cola, ambas cubiertas de caparazón. Tiene dos pares de espinas situadas detrás de los ojos, dos pinzas y cuatro pares de patas. El crecimiento se produce mediante sucesivas mudas de caparazón. La talla mínima de captura es 24 cm, es una especie protegida por su lento crecimiento. Este es el motivo por el cual son tan cotizados. Se alimenta de pequeños peces, sepias,…
Habitan en fondos rocosos o zonas de acantilados, en aguas muy frías. Se captura con nasas utilizando cebada con peces.
El bogavante gallego tiene unas características que le diferencian del resto, su caparazón es negro azulado con pequeñas manchas amarillas. Los laterales ventrales tienen un color que tira hacia el amarillo. Su carne es blanca, fina y sólida, con un gran sabor. Cuando se cuece adquiere un color más rojizo que el resto de los bogavantes. Es el más preciado por los consumidores.